We ♥ Tammy Donohoe
Hace unos días ya os comentaba que tenía pendiente hablaros de una de mis marcas preferidas de ropa para niños, Tammy Donohoe. La descubrí hace unos meses y desde entonces soy fan.
Este fin de semana hicimos una barbacoa con todos los amigos y a Martina la vestí con uno de mis conjuntos preferidos. Ese vestidito de cuadros con la chaqueta berenjena es mi debilidad.
Me gusta buscar marcas diferentes, hay tanta variedad ahí fuera, que sería un desperdicio no aprovecharla y quedarnos solo en las marcas de siempre.
Tammy me atrajo por la preciosa sencillez de su ropa, pero tengo que reconocer que me ganó con sus tejidos. Cuando toqué esa chaqueta de punto, que era como mimosín, me di cuenta de que hay calidades y calidades.
La forma de envolver los paquetes, la imagen de la marca, su estética, y sobre todo la calidez de sus prendas, hace que las guardes y las trates como pequeños tesoros. Yo, son las únicas prendas que lavo a mano, ¡me da miedo que se estropeen! Las tengo mucho cariño…
Quedé tan satisfecha con toda su ropa, que por eso estoy hoy aquí hablando de ella. Porque además es una marca 100% artesanal, con diseños propios y cuyas prendas se realizan en España. Porque son prendas pensadas para la comodidad y el bienestar de los niños. Y detrás de cada una de ellas se nota el cariño, el mimo y el buen gusto de su creadora.
El abriguito, el gorro… todo tiene una sensibilidad que la hacen especial. Yo soy así, hay determinadas prendas y marcas que me hacen sentir algo, y con las cosas de Martina me pasa lo mismo. En parte es porque me siento identificada con aquellas que transmiten cosas, que tienen vida y hacen que quieras formar parte de ella. Es ropa llena de personalidad…
Completé su look con las nuevas zapatillas de Rodia que le había comprado esa misma semana. Llevaba viéndolas en el escaparate de Viste de cuentos desde principios de año, y ¡me estaban llamando a gritos! Como le ha crecido el pie y he tenido que renovarle el calzado, tuve la excusa perfecta
.
Me parecen una pasada y con la ropa de Tammy le quedan genial…
Me encanta vestir a Martina, me divierte muchisimo, es como mi pequeña muñeca… Pero sobre todo me gusta ver lo bien que se lo pasa con la ropa que lleva puesta, eso es lo más importante…
Y da gusto poder disfrutar de días al aire libre en pleno invierno, ¡te dan la vida!
Gracias Tammy Donohoe por hacer marcas de tanta calidad, llenas de buen gusto.
Mañana… ¡al fin viernes!
Álbum de scrapbook ganador
No sé si os acordaréis, que cuando llegamos a los 1.500 fans en Facebook, sorteé un álbum de scrapbook “especial San Valentín”.
Bueno, pues el álbum ya está en manos de la ganadora, asi que hoy puedo enseñaros algunas de sus páginas…
Lo primero que hice fue cortar unas cartulinas A4 por la mitad. Luego escogí unos cuantos papeles de scrapbook vintage, que parece que están un poco desgatados y forre las cartulinas con ellos por los dos lados.
Para la portada escogí un cartel que tenía guardado desde hace mucho y que le iba perfecto al álbum y lo adorné con una puntilla.
Aunque tengo material como para llenar las láminas de cosas, a mi me gustan poco recargadas, salvo casos específicos.
Se trataba de decorar las hojas dejando planteado el espacio para la foto y para el texto que la acompañaría, o simplemente para la foto.
Con pequeños mensajes aqui y allí.
Esperanza, la ganadora, me explicó que el álbum se lo iba a regalar a su madre, con un recopilatorio de fotos desde su niñez hasta ahora con su nieto.
Por eso quería que el álbum tuviera un toque diferente, más bucólico y vintage.
Busqué frases y palabras que pudieran transmitir ese sentimiento de amor maternal, de orgullo por la vida que han pasado juntas…
Cada una de las hojas esconde algún pequeño detalle…
El álbum mezcla los tonos tierra y verdes, con tonos más rojizos y rosas.
Lo bonito del scrapbook es poder dedicarle tiempo para disfrutar realmente de lo que estás haciendo. Sin miedo a gastar material, ni a equivocarse, probando muchas cosas hasta que das con lo que realmente te emociona, sin prisas. Haciendo cada lámina pensando en la persona que lo va a recibir o la historia que vas a contar a través de ella.
Por eso he disfrutado muchísimo haciendo este álbum, porque la historia que se iba a contar a través de sus páginas era preciosa y eso es muy motivador.
Se trata de crear pequeños tesoros en los que guardar nuestras fotos más especiales.
¡Feliz miércoles!
Kireei Magazine con sorteo
Supongo que a estas alturas muchos de vosotros ya tendréis en vuestro poder el nº 1 de la impresionante Kireei Magazine y los que no, tenéis que solucionarlo pronto.
Fue mi primer regalo de reyes, y vino de la mano de sus creadoras. No me pudo hacer más ilusión. Ese mismo día pasó a ser un imprescindible en mi mesilla de noche, donde dejo revistas y libros que me gusta ir ojeando poco a poco.
Kireei Magazine es otro pasito más en esa imparable carrera que Cristina y Elena comenzaron con Kireei, el blog de las cosas más bellas que se pueden encontrar en este mundo. Luego vino el magazine on line y ahora, la edición impresa, que yo agradezco enormemente porque soy de esas a las que les sigue gustando mirar revistas, pasar páginas y coleccionar aquellas que lo merecen, como es este el caso.
Pero cuando recibí Kireei Magazine, mi alegría fue doble. Y es que tiene algo en común con El Club del Tupper.
Ambos tienen la suerte de contar con unas colaboradoras de excepción. Cuatro de nuestras queridas cocineras del Club han participado en este primer número y me han contado un poquito sobre como recibieron la noticia y otras cosillas.
Empezamos por Angi, el 50% de Mr. Wonderful, los genios que han hecho posible el montaje de portada, creativa y original donde las haya. No podía haber sido mejor.
Angi me contó que cuando recibió la noticia, se puso a dar saltos de alegría como una loca en la oficina. Javi y ella, querían hacer algo super especial (no es para menos) y para buscar inspiración se fueron a pasear por Barcelona. Finalmente la encontraron en una librería del Borne, donde vieron un libro sobre diseño 3d hecho con objetos y decidieron que así querían que fuera la portada.
Se pasaron un fin de semana montando el escenario en el estudio y sus compañeros, los fotógrafos Arberas Ruso, les ayudaron con la toma final.
Todo el esfuerzo se ve recompensado con creces cuando paseando por la FNAC encuentra la revista entre todas las grandes del diseño, y puede decir orgullosa: “esa portada la he hecho yo”. ¡Claro que si, Angi! ¡Y es impresionante!
La segunda colaboradora es mi querida y admirada Ishtar Olivera. Ya conocida por sus sellos e ilustraciones, las chicas de Kireei la invitaron a participar para compartir con los lectores lo fácil que es hacer sellos geométricos para jugar a crear 1.001 historias.
Para Ishtar participar en el primer número de la revista ha sido un verdadero honor, ya que sigue a Kireei casi desde sus inicios y ha visto como han ido creciendo poco a poco. La revista, como ella dice, “es única en su especie, un verdadero tesoro…”
Le pregunté por algo divertido que le hubiera pasado haciendo el artículo…: “Cuando pedí a mi hijo pequeño que me ayudara a sacar las fotos porque quería que su manita apareciera cogiendo los sellos, tenía prisa por irse a jugar con su hermano, así es que rápidamente cumplió con su trabajo y se fue en seguida. Luego cuando nos llegó la revista a casa dijo su hermano ” ¡la mano de keni es famosa!”. Y tanto que lo es…
Begoña de Tea on the Moon, de la que soy fan absoluta, vio cumplido uno de sus sueños cuando recibió la propuesta de colaborar con la revista y además lo hacía de la mano de unas personas a las que admiraba desde hacía muuucho tiempo.
Begoña puso en pie un impresionante león tragabolas hecho de cartón, con esa maña y buen hacer que le caracterizan.
Me contó que se lo pasó fenomenal con sus hijos haciéndolo, pero que había 2 cosas que todavía le habían alegrado más:
“Una, la cara que pusieron mis hijos cuando abrieron la revista y vieron allí a nuestro león. Y la otra, que al león lo han adoptado en la guardería de mi hijo pequeño! Fue divertidísimo ver como explicaba de contento a sus compañeros y profesoras, con su lengua de trapo, que lo había pintado él con su hermano y explicando cómo se tenía que jugar!”
Y por último, y no por ello menos importante, mi compañera María Cañal, la artista detrás de los fantásticos cumples de Pistacho, que junto con el fotógrafo Pelayo Lacazatte, nos regalaron un precioso reportaje sobre la recogida de la manzana en Asturias y algunos juegos típicos.
Para María, Kireei es un referente, es la madre de todos los blogs, por eso para ellos supuso una alegría increíble.
La realización del reportaje fue divertidísima y tuvieron que sortear algún que otro pequeño contratiempo. María había hecho un estilismo otoñal para los niños, ya que las fotos eran a principios de octubre, pero justo esos días hubo una ola de calor, “así que el look de los niños se convirtió en un poupourrí, las niñas sin medias y en camiseta pero con las botas… Los niños con bermudas, las botas y sin los jerseys!! Pobrecitos, sino se asaban! Pero al final quedó muy divertido…”
El reportaje de María y Pelayo es una auténtica maravilla.. dan ganas de ser pequeño otra vez, y recoger la manzana, y jugar al pañuelo, y a las palmas…
En definitiva, Kireei Magazine es una revista bella en todos los sentidos. Llena de reportajes interesantes, fácil de leer, visualmente preciosa, con un tacto especial, como especiales son sus creadoras. Dos personas que apuestan por la creatividad y por lo auténtico y a las que la blogosfera entera admira.
Y además son tan generosas, que nos han cedido 3 ejemplares para sortear entre todos vosotros.
Para participar, solo tenéis que:
1. Haceros fans de Kireei en Facebook.
2. Haceros fans en Facebook de {cbda}.
3. Dejarnos un comentario aquí, diciéndonos qué os apetecería ver en una revista como Kireei Magazine.
Tenéis hasta el domingo a las 22:00h para participar. Los ganadores se elegirán via random.org y serán contactados por e-mail.
¡Vamos todos a participar! Si la tenéis, porque así tenéis otro ejemplar para regalárselo a alguien y si no, porque no puede pasar ni un día más sin que leáis esta preciosidad.
Y por último, si estáis interesados en adquirirla, podéis hacerlo a través de su web o consultando aquí vuestro punto de venta más cercano.
¡Suerte a todos!
MARTINTINA
Después de darle varias vueltas al disfraz de este año, finalmente, Tintin, fue el elegido para el segundo carnaval de Martina, digo, de MarTINTINa!
Así la “bautizó” ayer el marido de mi amiga Pacha, y me pareció buenísimo. Por cierto Pacha, te envío un besote enorme desde aquí.
La idea se me ocurrió cuando pensaba en disfraces donde Martina y Kenya pudieran hacer equipo. Entonces me vinieron a la cabeza Tintín y Milú, y me pareció perfecto, ya que Martina es rubia y todavía tiene el pelo cortito.
La pena es que al final Kenya no pudo estar con ella porque se había ido al campo de fin de semana, asi que tuvo que posar solita.
Pero así de contenta con su jersey azul…
La verdad es que ha sido un disfraz de lo más facilito. Lo tenía todo, solo tuve que buscarle un jersey de ese color, que lo encontré finalmente en la nueva temporada de niño de Zara.
La verdad es que la pobre asi vestida, parece un chicote, pero estaba muy graciosa.
Y vosotros, ¿que tal ese carnaval?
¡Feliz semana!
Taller de San valentin: el post
Después de una semana enseñando los 3 principales proyectos que hicimos en el taller del sábado pasado, hoy ya solo me queda contaros un poquito sobre que tal fue.
Hacer un taller en Coco-Mat es como recibir a la gente en tu casa, con una cocina abierta al salón y una de esas mesas de madera natural de las que soy fan.
Como le comenté a Mireia esa mañana, Coco-Mat desprende buen rollo, todo en la tienda invita al relax, a disfrutar… Es muy motivador…
Desde las 10 de la mañana Mireia y yo estuvimos preparando todos los detalles. Ella se encargaba de la decoración, que para algo es interiorista, y además muy buena, y yo de poner a punto las mesas de trabajo, cada uno con su kit de material básico: las cajitas de comida china para personalizar que nos ofreció Oficio, cartulinas, tarjetas de felicitación, blondas de corazón, corazones de pizarra, washi tape cortesía de All washi tape y un bastón de caramelo.
En este taller hasta el desayuno era handmade: unas pastitas en forma de corazón hechas por mi (como prometí), y un zumo de naranja recién exprimido que les hizo Mireia.
Luego organicé una mesa común, con material de todo tipo que era la perdición de muchas y el paraiso de otras
. Había de todo , bakers twine de diferentes colores, troqueladoras, papeles de scrapbook, sellos, tintas, botones, bolitas de fieltro, blondas de diferentes tipos, ¡hasta adhesivas!, tijeras con formas, arandelas, clips de colores… y en definitiva, todo lo necesario para dejar volar su creatividad.
Y así lo hicieron…
Las felicitaciones que hizo Bárbara de Mi cesta de mimbre quedaron preciosas, aunque con esas fotos de Marta Schmidt es difícil no hacer algo bonito, son pura ternura
.
Me encantaron también los trabajos de otras bloggers, como los de Marian de Lady Emma, que hizo esta bonita tarjeta con las blondas de corazón,
y Ana, de Mami, ¿te ayudo? que junto a su hija Celia exprimieron el taller al máximo e hicieron todas las propuestas. La guirnalda y la felicitación le quedaron así de bonitas…
Pero si hay algo que me gusta de los talleres, más allá de las manualidades que podamos hacer, es la relación que se crea entre los asistentes: mayores con mayores, niños con niños, madres con niños…
A las mujeres nos gusta ponernos a cotorrear sobre nuestra vida y milagros, que si los blogs, los niños, que si donde compras estos papeles, ¿y tú como editas las fotos?, que si Ana organiza el segundo Mercadillo de las pulgas, que si yo le voy a llevar una bolsa entera de ropa… En fin, esas pequeñas cosillas que de vez en cuando viene bien compartir con alguien con gustos parecidos a ti.
Y por su parte, los niños se unen entre ellos, empiezan intercambiando materiales timidamente, y poco a poco se van soltando, hasta que llega el momento en el que deciden desprenderse de sus madres/partners y se van a trabajar a su pequeño rincón, que allí pueden campar a sus anchas y hablar de sus cosas.
Casi todos coincidieron en hacer una felicitación de San Valentín a su papá… ¡los afortunados debieron de sentirse orgullosísimos!
Mención especial merece en este post, Alejandra, nuestra asistente más pequeña, de 3 añitos e hija de Bárbara que con sus 2 coletas rubias, su desparpajo y simpatía, nos ganó a todos. Ya sabemos a quien ha salido en todos los sentidos. Nos enseñó como se hacen botones, oficio que tiene bien aprendido gracias a su familia materna, su dominio de las manualidades, y su pasión por la cola de pegar. Para Ale, tooodo era susceptible de llevar un poquito, bueno… un muchito de pegamento
.
Además se vistió para la ocasión con su botas de agua rosas, en honor al blog
. ¡Muy guapa Ale!
Y así son nuestros talleres, familiares, divertidos, amenos, creativos… Espero poder organizarme y anunciaros otro pronto.
De momento, os adelanto que la semana que viene hay sorpresa, aunque esta vez solo para mamás… Y hasta aqui puedo leer. Estad atentos…
Os deseo a todos un feliz fin de semana, ¡disfrutad!
Sweet Dreams
Ayer los astros, comandados por mi querida conexión a Internet, decidieron alinearse contra mi y dejarme sin conexión cuando estaba haciendo el post sobre el taller.
Como tardó un rato largo en volver, se me hizo tarde y no pude terminarlo, asi que lo publicaré mañana.
En su lugar hoy me he levantado un poquito antes para traeros el que iba a pubicar mañana en Martinaland, que no es ni más ni menos que a la peque durmiendo como lirón.
Es de ayer por la noche. Estaba tan achuchable que no pude evitarlo. Con la cabeza apoyada en su muñeca y abrazada a su dudu … Ussshhhh (me explico, no?)
Es para quedarse ahí horas mirando como duermen…
¡Por cierto! Este viernes voy a un taller de lámparas en Coco Mat de 18 a 20h, si alguien se apunta, allí estaré. Estaría bien coincidir con algunas de vosotras pero esta vez como “alumna” yo también.
Que tengáis un buen día.
Una guirnalda de papel
Y seguimos presentando las cositas que hicimos en el Taller de San Valentín.
Vaaale, sii, San Valentín ya pasó, pero se pueden seguir haciendo cosas bonitas para los 364 días restantes.
Cualquiera de los proyectos que hicimos, pueden valer perfectamente para cualquier otra ocasión. Incluso hacerlas por que sí, no siempre tiene que haber una fecha señalada para ponernos a hacer estas cosas.
Es el caso del DIY de hoy, una guirnalda de papel sencillísima, para la que simplemente necesitaremos: hojas de libro (again), un troquel de corazón o de la forma que queráis poner (estrella, luna, muñeco, flor…), papeles de colores y estampados, un trocito de cuerda o bakers twine y pegamento.
Solo hay que seguir 3 sencillos pasos:
1. Cortar las hojas del libro en picos para darles forma de banderín
2. Cortar con el troquel unos cuantos corazones de diferentes estampados y pegarlos en las hojas
3. Colgar los banderines doblando un poquito de la parte superior de la hoja por encima de la cuerda y pegándola por detrás con pegamento, grapándola o poniéndole un trocito de washi tape; yo hice lo primero.
Esta es la forma más sencilla, pero podéis adornarla tanto como queráis. Yo le añadi unos pequeños banderines de washi tape entre hoja y hoja.
Estoy encantada con el resultado, sobre todo porque es de esas cosas fáciles, baratisimas, poco engorrosas, y rápidas de hacer (no tardé ni media hora), que quedan súper lucidas.
Otra cositas más que añadir al cuarto de Martina…
Y mirad que bonita le quedó la suya a Elsa, esta preciosa asistente (me vais a disculpar porque no conseguí memorizar todos vuestros nombres, soy un poco desastre para eso, pero me he propuesto ponerle remedio
).
Las dos horitas dieron mucho de sí, por lo que habéis podido comprobar estos días.
Y ya mañana para terminar, os enseño las fotos en las que podréis ver y disfrutar con nosotros, de ese ambiente tan especial y único que se forma en estos talleres.
¡Hasta mañana!
Personalizando cajas de comida china
Gracias a Oficio, uno de nuestros maravillosos colaboradores del Taller de San Valentín, pudimos contar con esas cajitas de comida china para llevar que tanto vemos en las películas americanas.
Me encanta darle nuevos usos a las cosas, es algo que está muy de moda y que crea adicción.
Y por eso donde un chino solo vería una simple cajita de comida para llevar, nosotros vemos un sin fin de posibilidades, entre ellas, una caja para regalo, personalizada por nosotros mismos.
Y esa fue otra de las que cosas que hicimos en el taller, personalizar estás cajitas, que son como un lienzo en blanco.
Esa que veis arriba es la que yo hice como ejemplo.
Utilicé muchos de los materiales de los que hablé ayer, como las hojas de cuaderno y de libros, papeles de scrapbook, y mucho, mucho washi tape, cortesía de nuestra querida Neus de All washi tape.
Se trataba de forrar la caja con recortes de todas estas cosas, como si fuera un collage.
Me gusta que sea un poco caótico, con trocitos de washi por todos lados, como si fueran pequeños parches. No hace falta que esté todo milimétricamente medido, la gracia también está en eso.
Yo la llené de besos de chocolate y la colgué en la cocina para endulzarnos la vida de vez en cuando, sobre todo después de cenar, que siempre me apetece un poquito de chocolate.
En el taller hicieron maravillas como estas…
Y con las cajitas kraft cosas tan bonitas como las que véis aqui:
Está quedó preciosa…
Y la idea de la etiqueta con la foto de toda la familia de Jorge en el fotomatón no me puede gustar más.
¿A que todas quedan chulísimas?
Para los que os lo estáis preguntando, las cajitas las podéis conseguir aquí, y empezar a personalizarlas a vuestro gusto. Yo ya estoy pensando en llenar una balda de la cocina de cajas, cada una con la etiqueta de lo que va dentro. Puede quedar monísimo y me parece un juego divertido: guardar cosas de cocina en cajas de comida para llevar, mola.
Mañana os sigo contando algunas de las cosas que hicimos este sábado en Coco-Mat, que por cierto… ¡están de concurso en su blog! Si queréis ganar una noche en uno de sus hoteles, no dejéis de hacerles una visita.
¡Feliz San Valentín!
Scrapbook reciclado
Hoy os muestro uno de los proyectos que preparé para el Taller de San Valentín del sábado pasado en Coco-Mat.
El post lo he llamado “Scrapbook reciclado” porque muchos de los materiales de la lámina son cosas que puedes encontrar fácilmente, muchas de ellas en casa: una hoja de libro antiguo, otra de cuaderno cuadriculado, cromos, una arandela, una blonda…
Yo soy la primera que se vuelve loca con todo el material que existe para el scrapbook, pero también soy muy fan de reciclar cosillas de aqui y allá, y hacer láminas con cierto encanto.
Para la lámina elegí una tira de fotomatón que nos hicimos Tacho y yo en Chicago cuando estuve viviendo allí, hace ya bastantes añitos (como podréis comprobar por nuestras caras). Siempre la había tenido en el tablón de la cocina, pero me pareció que podía quedar bonita en un lámina y regalárnosla este año por San Valentín.
Tenía claro algunas de las cosas que quería poner, como la blonda de corazón rosa, los cromos, la hoja de libro antiguo y la cuadriculada. Así que para el fondo busqué un estampado que no le quitase demasiada información a todas estas cosas ni a la foto. Éste en color crema con una carta manuscrita me pareció que combinaba a la perfección.
Las blondas se han convertido en un elemento esencial para cualquiera de mis proyectos craft. Y las de corazón me chiflan.
Las nuevas adquisiciones a esa lista de materiales esenciales son las hojas de cuadernos (milimetradas, cuadriculadas, pentagramas…) y sobre todo las hojas de libros antiguos un poco amarillentas. Si no tenéis ninguno en casa, o no queréis estropearlos, siempre podéis comprarlos en el rastro o en tiendas de libros de segunda mano. Yo compré varios por 2€ cada uno, en una que hay en la calle Sagasta, justo al lado de Black Oveja (metro Bilbao).
Para que la hoja de libro no se perdiera en el fondo, ya que eran de colores muy similares, le coloqué otro papel con estampado oscuro para contrastar y siluetearla.
Los cromos siempre me han encantado, y desde que descubrí que en Tiger los vuelven a vender, me compro las tiras de 10 en 10. Y me parece a mi que voy a empezar a ponerlos por todos lados
. Le dan ese toque vintage que tanto me gusta. Me encantan los de flores, mariposas, palomas y ángeles.
La arandela, es algo que llevo utilizando desde que empecé en el scrapbook. Para colgar carteles queda muy bien. Este de “Photobooth Love” lo hice, como no, con mi máquina de escribir. Porque como siempre os digo, cada detalle cuenta para lograr que el resultado final sea el esperado.
Por último, el detalle del matasellos de París cierra el conjunto de esta lámina vintage tan romántica. El sello lo compré en la tienda online del blog Hola Mamá.
Y para terminar, el detalle de la pincita de metal en la parte de arriba, para simular que la lámina está colgada de ella. Estas pinzas y las carpetas que las llevan están muy de tendencia, muy pronto os hablaré de ellas.
¿Qué os parece el resultado final? ¿Os animáis?
¡Feliz semana!
Con botas de agua
Y es que esta foto no podía llamarse de otra manera…
Las botas de agua, no solo forman parte del nombre del blog si no que son uno de mis objetos fetiche, como ya os conté aquí.
Cuando decidimos hacer la sesión de fotos, tenía claro que quería que fuera con botas de agua.
Y una de las fotos que siempre había tenido en mente, era la que hoy os enseño, Martina y yo, las dos con las mismas Hunter, mi marca de botas por excelencia, y rojas, mi color preferido.
A ella todavía le quedan un pelín grandes, pero eso hace todavía más graciosa la foto.
¿Y lo mona que está con su ropita de Tammy Donohoe’s? Yo es que soy fan absoluta de esta marca, de la que os hablaré pronto.
De la foto me gusta todo, pero sobre todo el momento captado. Estábamos intentando hacernos una foto digna las tres, pero entre Kenya y Martina era tarea imposible. Cuando no se movía una, lo hacía la otra, se ponían a jugar, Martina que se quería ir, y Kenya con ella…
El resultado: un posado espontáneo, yo diciéndole a Kenya que se quedara sentada, ella mirándome con pinta de obediente y Martina a su bola como de costumbre. Me encanta…
Y mañana… ¡nuestro Taller de San Valentín en Coco-Mat!
¡Feliz fin de semana a todos!




























































































